Aguinaldo 2018

"Señor, dame de esa agua" (Jn 4, 15)


Cultivemos el arte de escuchar y acompañar

Una hermosa experiencia espiritual es la tradición familiar del "Aguinaldo"

En las Memorias Biográficas de Don Bosco leemos que tenía la costumbre de escribir, de cuando en cuando, un papelito haciéndolo llegar a quien quería darle un consejo. Algunos de ellos fueron conservados y son mensajes muy personales que invitan a una buena acción, o a remediar algo que no va bien. Desde los primeros años en el Oratorio, Don Bosco había comenzado a entregar, hacia el final del año, un aguinaldo a todos sus jóvenes en general y otro a cada uno en particular. El primero, el general, solía consistir en indicar algunos procedimientos y aspectos a tener en cuenta para la buena marcha del año que estaba por comenzar. Y casi cada año Don Bosco continuó dando tales aguinaldos.

Siguiendo esta “Hermosa herencia espiritual’ la tradición familiar del “Aguinaldo” para este año 2018 tiene como título:
“Señor, dame de esa agua. CULTIVEMOS EL ARTE DE ESCUCHAR Y ACOMPAÑAR”.

“El lema del Aguinaldo parte de la petición que con fuerza hace la mujer Samaritana a Jesús en el pozo de Jacob. En el encuentro ella se sintió escuchada, respetada y valorada, y su corazón la lleva a pedir algo más valioso: ‘Señor, dame de esa agua’ (de vida plena que me ofreces)”, nos dice el Rector Mayor, P. Ángel Fernández Artime, décimo sucesor de D. Bosco.

“Siguiendo el hilo conductor de este pasaje evangélico y en el marco del próximo Sínodo de Obispos (Los Jóvenes, la Fe y el Discernimiento Vocacional presentamos la importancia que tiene para toda nuestra familia salesiana y su misión en el mundo, cultivar el precioso arte de la escucha y el acompañamiento, con las condiciones que han de darse, las exigencias y el servicio que encierra en sí mismo, tanto escuchar como acompañar, en el camino del crecimiento personal cristiano y vocacional”

Las líneas guías del Aguinaldo 2018 se articulan en cinco partes:

  1. UN ENCUENTRO QUE NO DEJA INDIFERENTE, la que existió entre Jesús y la Samaritana, y que debe ser un modelo de relación con las jóvenes.
  2. UN ENCUENTRO QUE LANZA HACIA ADELANTE A LA PERSONA. Siguiendo el ejemplo de Jesús que escucha y acompaña, es necesario apoyar un proceso educativo de escucha y acompañamiento.
  3. UN ENCUENTRO QUE TRANSFORMA LAS VIDAS. Así como la Samaritana cambio su vida, el encuentro con las jóvenes debe cambiar la vida la vida de ellas, y nuestras vidas.
  4. PARA LLEVAR A CABO QUÉ ACCIÓN PASTORAL. Una aplicación pastoral con las claves pastorales de Iglesia y también con lo más propio de nuestra espiritualidad salesiana
  5. DE LA MANO DE LA SAMARITANA. Que al igual que fue a llamar a los suyos, hoy nos llevaría hacia el cuidado de la otra persona.

Como Escuela Salesiana-FMA queremos ser y aspiramos a conseguirlo

Formar buenas cristianas y honradas ciudadanas