Perfiles

Más que una institución... somo una familia


La acción educativa salesiana tiene por máxima que la persona es la protagonista de su propia formación. La estudiante interviene activamente en su proceso educativo, y asume niveles de participación y responsabilidad según su capacidad y madurez.

La Joven Salesiana

La acción educativa salesiana tiene por máxima que la persona es la protagonista de su propia formación. La estudiante interviene activamente en su proceso educativo, y asume niveles de participación y responsabilidad según su capacidad y madurez.

La estudiante, en la medida de sus posibilidades y niveles de desarrollo, encuentran en nuestra Escuela posibilidades de participación muy variadas mediante:

  • la expresión de intereses e inquietudes promovidas por sus tutoras y educadores.
  • el intercambio de puntos de vista con los educadores sobre la marcha del propio grupo-clase, así como de los acontecimientos de su entorno;
  • la asunción de responsabilidades en la vida propia del aula: aspectos materiales, personales, procesos de aprendizaje, didáctica;
  • la organización de grupos-equipos con el objetivo de canalizar opiniones, promover actividades, proponer acuerdos, tomar decisiones, asumir compromisos, evaluar realizaciones, etc.;
  • la participación directa, o por delegación, en los órganos colegiados de animación y gobierno para elaborar, realizar y evaluar el Proyecto Educativo-Pastoral del centro, proponer iniciativas, colaborar en la toma de decisiones y compartir responsabilidades.

Persuadidos de que necesitan ayuda y apoyo en su proceso de maduración, tratamos de ofrecerles un acompañamiento respetuoso, cercano, dinámico y sugerente, que les ayude a desarrollar todas sus capacidades. La superación de las propias dificultades de cada día y el trabajo bien realizado, se transforman, con el oportuno acompañamiento de los educadores, en fuentes de educación y de realización personal.

La acción educativa salesiana tiene por máxima que la persona es la protagonista de su propia formación. La estudiante interviene activamente en su proceso educativo, y asume niveles de participación y responsabilidad según su capacidad y madurez.

El Padre de Familia

Nuestro Colegio reconoce a las familias, especialmente a los padres y las madres, como principales responsables de la educación de sus hijas. Consideramos, por tanto, la tarea escolar en complementariedad con la educación familiar, que juega un papel esencial en los valores y actitudes que las hijas interiorizan en los primeros años de su crecimiento. Al inscribirlas en el CEPMA, los padres reconocen y aceptan su Carácter Propio explicitado en este documento, el Proyecto Educativo Pastoral y el cumplimiento de las normas del mismo.

De hecho, la familia está llamada a:

  • ser la primera escuela de virtudes sociales
  • asegurar la estabilidad y la seguridad emocional, física y formativa de sus hijas;
  • promover lazos afectivos en las relaciones interpersonales;
  • ayudar al desarrollo de la identidad personal, presentándose los padres como modelos concretos de hombre o mujer;
  • favorecer la identificación sexual de sus hijas;
  • estimular el aprendizaje y ejercicio de los valores personales y sociales;
  • ser la primera escuela de orientación vocacional-profesional.

Esto exige una relación entre familia y escuela a través del intercambio y la cooperación entre padres, madres y educadores en la que:

  • los educadores tengan ocasión de actuar en sinergia y aumentar así sus posibilidades de ayuda y orientación;
  • los padres y madres reciban la oportuna información sobre el progreso o las dificultades de sus hijas en el trabajo escolar, dando a los educadores el apoyo que necesitan en su tarea formativa;
  • la acción educativa escolar sea una ayuda y un estímulo en el trabajo formativo de la familia.

Nuestro centro reconoce, también, el valor educativo de los órganos de apoyo de Padres y de protagonismo estudiantil, porque:

  • participan en la elaboración, desarrollo y evaluación del Proyecto Educativo-Pastoral, mediante su presencia activa en los órganos de animación y gobierno de la escuela legalmente establecidos;
  • garantizan en cada momento una eficaz colaboración en la marcha del CEPMA;
  • colaboran en la organización de actividades educativas complementarias y de tiempo libre;
  • acogen, representan y defienden ante las instancias públicas, y en el mismo CEPMA, los intereses del conjunto de las familias que forman parte de la Comunidad Educativa;
  • favorecen la presencia y relación del CEPMA con su entorno
  • impulsan la actividad participativa y de Formación Permanente de los padres y madres como educadores de sus hijas.

Como Escuela Salesiana-FMA queremos ser y aspiramos a conseguirlo

Formar buenas cristianas y honradas ciudadanas